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22/8/15

Volumen 2 de Canción psicotrópica y jaleo en la apertura del Distritofónico


Anoche asistimos en Matik-Matik a una fiesta doble: el lanzamiento del segundo disco de El Ombligo, proyecto liderado por el contrabajista bogotano Santiago Botero, y la inauguración de la quinta versión del Distritofónico, un festival que es ya para el público capitalino un sello de calidad sonora, sin cercos de géneros ni de geografías. Como abrebocas para el cartel que nos ofrece este año, la elección de las sonoridades de El Ombligo no pudo ser más atinada, pues se conjuran en ellas varias de las apuestas estéticas del colectivo La Distritofónica: el gusto por músicas longevas de nuestro territorio y la admiración por sus maestros, un ánimo continuo de experimentación y la vivencia de la música en sí misma como un festejo.

23/4/15

Los Toscos: el sabio aroma de un modelo flexible

Cortesía Los Toscos

La primera noticia que tuvimos de Los Toscos fue su disco Kalimán (Matik-Matik, 2013), grabado en Bogotá junto a Tony Malaby, un destacado saxofonista en la escena neoyorquina del jazz y la improvisación. En la grabación estuvieron también Juan David Castaño (percusiones), Jorge Sepúlveda (batería), Kike Mendoza (guitarra eléctrica) y Santiago Botero (contrabajo); la mezcla fue de Benjamin Calais (Ben, gestor de Matik) y estos tres últimos, fueron los productores del disco. Pero cuando Los Toscos se presentaron el año pasado con Carmelo Torres en el cierre del Distritofónico, estaban además Mario Galeano y Pedro Ojeda en tarima, pero no Jorge Sepúlveda; y cuando Malaby improvisó en Matik con Castaño y con Ricardo Gallo, no se habló como tal de Los Toscos. ¿Quiénes son entonces los de nombre tan arisco? Porque, se reunieron con nosotros para hablar del proyecto solo tres, pero varias veces nos decían, ¿se refieren a nosotros, o a Los Toscos en general?

24/11/13

El canto del búho: segundo disco de Redil Cuarteto


La primera vez que escuché a Redil Cuarteto en vivo fue en el auditorio Teresa Cuervo, del Museo Nacional, en un concierto que presentó temas tanto de su primer disco, La Rana (La Rana Producciones, 2012), como del que aún estaba por lanzarse: El canto del búho (msf, 2013). Recuerdo que al salir del concierto, una música que yo no había esperado me dejó la sensación visual de un rosado cálido, sutil. Pero, no sabía a qué atribuir ese color, por eso estuve escuchando otra vez La rana por varios días y, en ese ejercicio, noté que a veces uno se va formando una idea del jazz como una expresión siempre sorpresiva, siempre en el límite del desconcierto, y que por eso no me había esperado, aquella primera vez en vivo con Redil, una música apacible.

24/10/13

Mula: De carga pesada y patada fina


Aunque inspirada en el formato de la banda de rock, Mula*, en realidad, se aleja de este modelo al sustituir el cantante por una pareja de saxofones, acompañados por guitarra y bajo eléctricos, una batería y un enorme pero sutil arsenal de efectos electrónicos, y su primer trabajo, De carga pesada y patada fina (Festina Lente Discos, 2013), lanzado el pasado mes de agosto, se puede entender como un encuentro entre rock y música improvisada libre. Es decir, una tensión entre dinamismo y fuerza por un lado, y densidad y extrañeza por el otro. Pero no solamente: en la superficie de la música de esta banda, liderada por el bajista Santiago Botero, también tienen encuentro diversas sonoridades como el bolero, la psicodelia, el jazz, la champeta y el pop. Y aunque el interesado podrá encontrar esta propuesta en formato de disco compacto o en versión electrónica, este trabajo está pensado sobre todo como un casete**, en el que cada uno de sus dos lados muestra una faceta distinta de la banda.